Los debates en curso sobre Ethereum destacan una tensión fundamental entre mantener sus valores centrales y adaptarse a las nuevas demandas tecnológicas. Mientras que otras cadenas de bloques priorizan la velocidad y el rendimiento, Ethereum sigue comprometido con la descentralización y la resistencia a la censura, asegurando una operación continua incluso en condiciones adversas. Este enfoque ha generado discusiones sobre si Ethereum está "degenerando" o si está soportando estratégicamente un malestar a corto plazo para lograr una estabilidad a largo plazo. El concepto de "alineación de Ethereum" ha generado controversia, con preocupaciones sobre que se convierta en una herramienta de coerción moral. Sin embargo, el enfoque de Ethereum en la alineación técnica, económica y moral busca crear un ecosistema mutuamente beneficioso. A pesar de las críticas, el compromiso de Ethereum con sus principios fundamentales se refleja en la creciente fila para nuevas entradas de staking, lo que indica una confianza sostenida en su visión a largo plazo.