El Manifiesto Trustless enfatiza que la misión principal de Ethereum no es mejorar la eficiencia financiera ni la conveniencia de las aplicaciones, sino promover la resiliencia y la libertad. El manifiesto sostiene que, mientras la eficiencia y la conveniencia se centran en mejoras marginales, la fortaleza de Ethereum radica en su capacidad para proporcionar una red resiliente, descentralizada y sin permisos. Esta resiliencia garantiza que los usuarios permanezcan indemnes ante interrupciones externas, como la desplatformación política o fallos en la infraestructura, manteniendo un acceso y participación constantes. El enfoque de Ethereum en la resiliencia se compara con la soberanía digital, reduciendo las dependencias de entidades externas y permitiendo que los usuarios operen de manera independiente. Este enfoque contrasta con las finanzas tradicionales y las tecnologías web2, que a menudo priorizan la eficiencia sobre la resiliencia. El manifiesto subraya la importancia del espacio de bloques descentralizado de Ethereum, abogando por su abundancia para apoyar un ecosistema digital estable y soberano.