Las colas de staking de Ethereum se han despejado, lo que permite que la red gestione nuevos validadores y salidas en tiempo real. Este cambio indica una transición de la escasez a un estado estable en el staking, con recompensas que se comprimen alrededor del 3% a medida que el ETH apostado crece más rápido que la emisión y los ingresos por comisiones. La ausencia de colas sugiere que Ethereum puede manejar los flujos de staking sin bloqueos prolongados de liquidez, alterando la psicología en torno al comercio de ETH. A pesar de que el TVL de DeFi en Ethereum ronda los 74 mil millones de dólares, por debajo de su pico de 106 mil millones en 2021, la red aún mantiene el 58% del TVL total de DeFi. Sin embargo, el crecimiento es cada vez más capturado por ecosistemas como Solana y Base, lo que conduce a un mercado más fragmentado. Esta fragmentación, junto con una oferta de staking sin restricciones, se considera un factor limitante para el potencial de precio del ETH, con los mercados de predicción asignando solo un 11% de probabilidad de alcanzar un nuevo máximo histórico para marzo de 2026.