Según el cofundador Vitalik Buterin, Ethereum ha resuelto el trilema de la blockchain tras la actualización Fusaka de diciembre de 2025. La actualización introdujo PeerDAS, mejorando la disponibilidad de datos y reduciendo los tiempos de prueba a aproximadamente 16 segundos. Este desarrollo marca un hito significativo, al transformar a Ethereum en un modelo distribuido de construcción de bloques para evitar que los oligopolios de constructores controlen la inclusión de transacciones. A pesar de estos avances, persisten desafíos para alinear los incentivos en la construcción distribuida de bloques, como señaló Mo Dong, cofundador de Brevis. La complejidad de la extracción del valor máximo extraíble (MEV) continúa, requiriendo una combinación de mecanismos dentro del protocolo y soluciones fuera del protocolo para reducir la centralización. Además, la adopción de los estándares ERC-8004 y x402 está allanando el camino para que los agentes de IA se conviertan en actores económicos autónomos, aunque esto plantea riesgos legales y sistémicos. La abstracción de cuentas de Ethereum proporciona las salvaguardas necesarias, pero la aplicación mediante la verificación sigue siendo crucial.