El fundador de Ethereum ha enfatizado la importancia de simplificar el protocolo para mantener su confianza, soberanía propia y seguridad. Argumenta que, a pesar de la descentralización de Ethereum y sus avanzadas características criptográficas, la complejidad puede socavar estos principios fundamentales. El fundador advierte sobre la tendencia del protocolo a inflarse debido a adiciones frecuentes destinadas a preservar la compatibilidad hacia atrás, lo que puede complicar el sistema y hacerlo menos seguro. Para abordar esto, propone una función de "simplificación" o "recolección de basura" dentro del proceso de desarrollo de Ethereum. Esto implicaría minimizar las líneas de código, reducir las dependencias en componentes complejos y añadir invariantes centrales. Sugiere enfoques como la compatibilidad hacia atrás al estilo Rosetta y convertir características complejas en código de contratos inteligentes para optimizar el protocolo. El objetivo es ralentizar la tasa de cambio y evitar la complejidad innecesaria, asegurando la viabilidad a largo plazo de Ethereum como una hiperestructura descentralizada.