El futuro de Ethereum depende de su capacidad para mantenerse seguro y verificable, incluso si los desarrolladores actuales abandonan el proyecto. La resiliencia y autosostenibilidad de la blockchain están bajo escrutinio mientras la comunidad cuestiona si el protocolo puede prosperar independientemente de sus creadores. Este desafío resalta la importancia de una gobernanza sólida y un desarrollo descentralizado para asegurar el éxito a largo plazo de Ethereum.