El Fondo EMA reportó una caída del 20% en junio, lo que eleva su pérdida acumulada en el año al 22%, atribuida a la guerra en Irán y a los temores de una Reserva Federal agresiva que afecta al oro, la plata y las acciones mineras. A pesar de estos reveses, la dirección del fondo se mantiene optimista, citando la ganancia del 174,5% del año pasado y enfatizando que la "operación de depreciación monetaria" está simplemente en pausa. El informe trimestral del fondo argumenta en contra de la probabilidad de una Reserva Federal agresiva, sugiriendo que el compromiso del actual presidente de la Fed para combatir la inflación no es sostenible. El informe destaca ganancias significativas pasadas, con el oro subiendo un 65% y la plata un 145% en 2025, y anticipa un fuerte desempeño futuro para los metales monetarios, instando a los inversores a tener paciencia.