Elon Musk, durante su testimonio en una demanda relacionada con OpenAI, expresó graves preocupaciones sobre los posibles peligros de la inteligencia artificial. Musk afirmó que la IA "podría matarnos a todos", destacando los riesgos existenciales que, según él, representa esta tecnología. Sus comentarios se producen en medio de debates en curso sobre la regulación y las implicaciones éticas del desarrollo de la IA.