Elon Musk ha emprendido acciones legales contra OpenAI, alegando que la organización violó su misión fundacional de desarrollar inteligencia artificial para el beneficio público. El juicio, que comenzó el 27 de abril de 2026 en el Tribunal de Distrito de los Estados Unidos para el Distrito Norte de California, se centra en la afirmación de Musk de que OpenAI pasó de sus raíces sin fines de lucro a un modelo orientado al lucro, beneficiando a personas internas y socios corporativos como Microsoft. Musk, quien donó aproximadamente 44 millones de dólares a OpenAI, sostiene que estos fondos fueron malversados tras el cambio estratégico de la organización. La defensa de OpenAI responde que no existía ningún contrato vinculante que les obligara a permanecer como una organización sin fines de lucro, desafiando las acusaciones de fraude. También sugieren que las motivaciones de Musk son competitivas, señalando su propia empresa de inteligencia artificial, xAI. El caso plantea preguntas más amplias sobre la capacidad de las organizaciones sin fines de lucro para reestructurarse en entidades orientadas al lucro y podría sentar un precedente que afecte los modelos operativos y las asociaciones de las organizaciones de IA.