Elon Musk testificó en el juicio de OpenAI, criticando el cambio de la organización desde su misión original sin fines de lucro y de código abierto hacia un modelo con fines de lucro. Musk argumentó que OpenAI fue inicialmente creada para servir como un contrapeso a Google, priorizando la seguridad de la inteligencia artificial y el beneficio de la humanidad. Expresó su preocupación de que el caso pudiera sentar un precedente que permita la explotación de organizaciones benéficas, afirmando: "no está bien robar una organización benéfica." Musk también destacó la urgencia de controlar la tecnología de inteligencia artificial, advirtiendo que la inteligencia artificial podría superar la inteligencia humana tan pronto como el próximo año. Su testimonio subraya el debate en curso sobre la dirección ética y operativa del desarrollo de la inteligencia artificial.