La senadora Elizabeth Warren ha expresado una fuerte oposición a la nominación del presidente Trump de Kevin Warsh como el próximo presidente de la Reserva Federal. Warren manifestó su preocupación de que el nombramiento de Warsh podría socavar la independencia de la Reserva Federal, una institución crítica en la gestión de la economía de Estados Unidos. Su crítica pone de relieve el debate en curso sobre el equilibrio de la influencia política en las decisiones de la banca central.