José Luis Escrivá, del Banco Central Europeo, ha instado a los bancos centrales a reevaluar su infraestructura financiera a la luz de los riesgos relacionados con la inteligencia artificial. Escrivá enfatiza la necesidad de contar con sistemas que puedan resistir los rápidos avances y las posibles vulnerabilidades introducidas por las tecnologías de IA. Aboga por una revisión proactiva de los procesos de pago, la liquidación de operaciones y los marcos de gestión de riesgos, considerando la IA como un riesgo sistémico y no solo como una herramienta de productividad. El llamado de Escrivá está en línea con el apoyo del BCE a la tokenización, que busca mejorar la integración del mercado financiero mediante la representación de activos tradicionales como tokens digitales. Este enfoque podría abordar la concentración de la deuda corporativa en préstamos bancarios al facilitar un acceso más amplio de los inversores y una negociación más eficiente. Aunque las advertencias de Escrivá no afectan directamente los precios de las criptomonedas, el impulso hacia una infraestructura resistente a la IA y compatible con la tokenización podría conducir a un mayor escrutinio regulatorio y apoyo a dichas tecnologías.