El Banco Central Europeo (BCE) ha expresado su preocupación de que la adopción generalizada de stablecoins podría socavar la base de depósitos minoristas de los bancos comerciales, lo que potencialmente podría remodelar la dinámica competitiva del sector bancario tradicional. Piero Cipollone, miembro del Consejo Ejecutivo del BCE, destacó estos riesgos al tiempo que enfatizó la importancia del euro digital para mantener el papel del dinero público. En respuesta, el BCE ha iniciado un proyecto piloto de euro digital de 12 meses, seleccionando a 36 proveedores de servicios de pago, incluidos bancos, fintechs y empresas de pagos, para participar. El piloto, que comenzará en la segunda mitad de 2027, tiene como objetivo evaluar la viabilidad de una moneda digital de banco central (CBDC) minorista dentro de la zona euro, asegurando que los bancos sigan siendo parte integral del ecosistema de pagos y se adapten a las necesidades cambiantes de los clientes.