El Banco Central Europeo (BCE) ha aumentado su previsión de inflación para 2026 al 2,6 %, atribuyendo este aumento al alza de los precios de la energía impulsada por el conflicto entre Irán y Oriente Medio. A pesar de las presiones inflacionarias, el BCE planea reducir las tasas de interés en más de 50 puntos básicos en su próxima reunión del 30 de abril de 2026. Las reacciones del mercado han sido mixtas, con un breve aumento de 50 puntos seguido de una corrección, reflejando escepticismo sobre la viabilidad de las reducciones de tasas en medio de una inflación creciente. Los operadores especulan que las tasas podrían mantenerse estables o incluso aumentar, en lugar de disminuir como se anticipaba. El mercado de bajo volumen ha mostrado una volatilidad significativa a corto plazo, con pequeñas operaciones que causan cambios notables en la probabilidad. La decisión del BCE será observada de cerca, y se espera que las declaraciones de la presidenta Christine Lagarde y del economista jefe Philip Lane proporcionen más información sobre las futuras direcciones de la política.