El Banco Central Europeo (BCE) ha expresado una fuerte oposición a las propuestas para ampliar la emisión de stablecoins en euros, citando riesgos potenciales para la estabilidad financiera y la efectividad de la política monetaria. Esta postura responde a un documento de política elaborado por el grupo de reflexión con sede en Bruselas, Bruegel, que sugirió flexibilizar los requisitos de liquidez para los emisores de stablecoins y otorgarles acceso a la financiación del BCE para mejorar su competitividad frente a los tokens respaldados por dólares. Actualmente, los stablecoins denominados en euros representan apenas el 0,3 % del suministro global, a pesar de que Europa representa el 38 % de la actividad global de stablecoins. La presidenta del BCE, Christine Lagarde, enfatizó los riesgos de socavar los modelos bancarios tradicionales y aumentar los costos de financiación bancaria, así como el potencial de desintermediación. La posición del BCE refleja un enfoque cauteloso para mantener la integridad del sistema bancario y la transmisión de la política monetaria, mientras que la UE continúa revisando su marco de Mercados en Criptoactivos (MiCA).