El Banco Central Europeo (BCE) ha expresado su apoyo a la propuesta de la Comisión Europea de centralizar la regulación financiera dentro de la UE. El plan tiene como objetivo transferir la autoridad reguladora sobre las instituciones financieras transfronterizas, incluidos los proveedores de servicios de activos criptográficos, de los reguladores nacionales a la Autoridad Europea de Valores y Mercados (ESMA). Esta iniciativa busca integrar los mercados de capitales de la UE y mejorar la competitividad. Sin embargo, el BCE enfatiza la necesidad de contar con personal y financiación adecuados para la ESMA y subraya la importancia de minimizar las interrupciones del mercado durante la transición regulatoria.