El índice DXY, que mide el dólar estadounidense frente a una cesta de monedas principales, cayó un 0,35 % hasta 97,942 el 23 de diciembre. Esta caída estuvo influenciada por el aumento del euro a 1,179 dólares y la libra esterlina alcanzando 1,3497 dólares. Mientras tanto, el yen japonés, el franco suizo y la corona sueca se debilitaron frente al dólar. A medida que el dólar muestra signos de debilidad, el índice de miedo y codicia indica un sentimiento de mercado cauteloso. Los operadores están enfocándose cada vez más en las altcoins, anticipando posibles repuntes en el mercado de criptomonedas en medio de las fluctuaciones actuales de las divisas.