La influencia de Donald Trump en el sector de las criptomonedas está estrechamente asociada con Paul Atkins, un excomisionado de la SEC. Atkins, conocido por su postura proempresarial, desempeñó un papel significativo en la configuración del enfoque de la administración hacia la regulación de las criptomonedas. Su participación destacó una preferencia por políticas menos restrictivas, con el objetivo de fomentar la innovación dentro de la industria.