Las tesorerías de activos digitales, inicialmente popularizadas en 2020 para mantener Bitcoin como reserva estratégica, están evolucionando más allá de la mera acumulación. El nuevo enfoque, denominado DATs 2.0, aboga por desplegar capital en infraestructura y programas que fortalezcan el ecosistema cripto, en lugar de depender únicamente de la apreciación del precio. Esta estrategia tiene como objetivo financiar proyectos en minería, custodia, pagos, préstamos e infraestructura de liquidez, apoyando así la creación de valor a largo plazo y la estabilidad de la red. El marco de DATs 2.0 sugiere que depender del aumento de los precios de las criptomonedas no es una estrategia de tesorería sostenible. En cambio, propone que el capital paciente se utilice para fortalecer la red, reflejando el papel de las finanzas tradicionales en proporcionar financiamiento estable y a largo plazo. Al actuar como una fuente estable de financiamiento para el ecosistema, DATs 2.0 podría apoyar la adopción generalizada de criptomonedas y alinear el capital corporativo con la misión más amplia de la industria de establecer una economía cripto resiliente y escalable.