El sector DeFi está experimentando un sentimiento bajista intensificado, ya que tres grandes explotaciones de protocolos en 2026 han resultado en pérdidas que superan los 600 millones de dólares, siendo el último incidente relacionado con KelpDAO, que representa 292 millones de dólares. Esto ha coincidido con una eliminación significativa de 15 mil millones de dólares en el Valor Total Bloqueado (TVL) en las plataformas DeFi, incluyendo una salida de 10 mil millones de dólares de Ethereum, el ecosistema DeFi más grande. El momento de estos eventos es crítico, ya que ocurren en medio de debates en curso sobre la Ley CLARITY, que está examinando el impacto de las stablecoins en las finanzas tradicionales (TradFi). Los recientes hackeos y crisis de liquidez no solo son golpes de capital, sino que también están impulsando un cambio de sentimiento, desafiando la perspectiva alcista previamente asociada con la integración de TradFi a DeFi. A medida que aumentan las preocupaciones de seguridad, la posición del mercado respecto a la Ley CLARITY está bajo presión, lo que sugiere un posible cambio estructural en el sentimiento de DeFi.