Un marco conceptual del ciclo de la deuda sostiene que los Gobiernos refinancian repetidamente las obligaciones que vencen mediante nuevos préstamos, mientras que los pagos de intereses se financian con deuda adicional. Afirma que el descenso de la población limita el crecimiento económico, lo que dificulta que el PIB alcance el ritmo del aumento de la carga de la deuda. El marco identifica la liquidez y la depreciación de la moneda como el mecanismo utilizado para evitar los impagos, y sostiene que el crecimiento persistente de la deuda requiere una depreciación continua que, en última instancia, influye en los precios de los activos.