Philip Wee, estratega de divisas del DBS Bank, afirmó que las subidas de tasas de interés de la Reserva Federal no garantizan un ciclo alcista sostenido del dólar estadounidense, lo que distingue el entorno actual del ciclo de endurecimiento monetario liderado por Estados Unidos en 2022. Wee caracterizó los movimientos de la Fed como una medida para ponerse al día, destinada a hacer frente a los riesgos inflacionarios y a evitar que los choques en los precios de la energía provoquen reacciones en cadena más amplias en la economía. La persistente incertidumbre en el mercado del Tesoro estadounidense sigue debilitando la confianza, con rendimientos firmes en los bonos a 10 y 30 años que indican batallas sin resolver en torno a los costos de endeudamiento a largo plazo. DBS Bank proyecta que el Índice del Dólar estadounidense (DXY) se mantendrá dentro de un rango de entre 96 y 102, en consonancia con los niveles de cotización establecidos desde mediados de 2025.