Un entusiasta de las criptomonedas perdió 5,000 dólares tras conectarse a la red Wi-Fi no segura de un hotel durante unas vacaciones familiares. El usuario, que utilizaba una billetera Phantom, fue víctima sin saberlo de un ataque de intermediario (man-in-the-middle). El atacante aprovechó la falta de seguridad de la red Wi-Fi pública para inyectar código malicioso en un sitio web que el usuario visitó, lo que llevó a un acceso no autorizado a la billetera del usuario. La brecha ocurrió cuando el usuario, mientras realizaba un intercambio de tokens en la plataforma JupiterExchange, aprobó inadvertidamente una solicitud maliciosa de la billetera disfrazada de una transacción legítima. Esta aprobación permitió al atacante vaciar los SOL, tokens y NFT del usuario. El incidente resalta los riesgos de usar Wi-Fi público para transacciones de criptomonedas y la importancia de examinar cuidadosamente las solicitudes de la billetera, incluso de plataformas confiables.