El colapso de FTX ha provocado un cambio en el enfoque de la industria de las criptomonedas hacia los patrocinios, pasando de un gasto agresivo a una estrategia más cautelosa y centrada en el retorno de inversión (ROI). En 2021, las empresas de criptomonedas expandieron rápidamente su presencia a través de patrocinios deportivos y culturales. Sin embargo, el escándalo de FTX puso de manifiesto riesgos significativos en términos de reputación y cumplimiento, lo que llevó a una reevaluación de las estrategias de patrocinio. Recientemente, empresas como Coinbase han comenzado a utilizar stablecoins para los pagos de patrocinio, con el objetivo de reformular las narrativas principales y asegurar asociaciones más estables y conformes. Este cambio refleja una tendencia más amplia en la industria hacia modelos de patrocinio más sostenibles y transparentes.