El panorama de amenazas en el ámbito de las criptomonedas se intensificó en 2025, con pérdidas relacionadas con estafas y phishing que se dispararon hasta los 1.370 millones de dólares, lo que representa un aumento del 64,17 % respecto al año anterior. Este incremento se atribuye a un cambio estratégico hacia el objetivo de individuos de alto valor mediante tácticas avanzadas de ingeniería social, lo que resultó en pérdidas promedio mayores por incidente. Además, las actividades de lavado vinculadas a explotaciones alcanzaron los 1.490 millones de dólares, un aumento del 14,6 %, impulsado por una concentración de explotaciones de alto valor. El análisis se centró en incidentes con pérdidas por hackeos que superaron los 10 millones de dólares.