En 2025, los mercados de predicción y derivados criptográficos experimentaron un crecimiento significativo, pasando de ser experimentos de nicho a instrumentos financieros convencionales. Plataformas como Polymarket vieron un aumento en la actividad, con traders realizando apuestas sustanciales sobre eventos geopolíticos, como la captura de Nicolás Maduro, que convirtió una apuesta de 30,000 dólares en 436,000 dólares. Este aumento en la actividad destacó la evolución de la infraestructura y la liquidez en las finanzas descentralizadas, ya que las plataformas migraron a entornos personalizados, reduciendo la latencia y eliminando las tarifas de gas. El año también presenció un cambio en la distribución, con los futuros perpetuos integrándose en billeteras y aplicaciones de mensajería populares, ampliando el acceso y la participación de los usuarios. Además, las plataformas descentralizadas se expandieron hacia mercados sintéticos de divisas y materias primas, ofreciendo acceso 24/7 a mercados globales. Los marcos regulatorios comenzaron a proporcionar mayor claridad, reduciendo riesgos existenciales y fomentando la participación institucional. Esta convergencia de infraestructura mejorada, liquidez y distribución marcó un punto de inflexión para los derivados criptográficos, preparando el camino para un mayor crecimiento e innovación.