Los comités de acción política (PAC) de criptomonedas han acumulado recursos financieros sustanciales en preparación para las próximas elecciones intermedias de Estados Unidos. Estos fondos están destinados a gastos independientes, que la Comisión Federal de Elecciones (FEC) define como el gasto en comunicaciones que apoyan o se oponen explícitamente a un candidato específico, sin coordinación con ningún candidato, campaña o partido político. La afluencia de fondos destaca la creciente influencia del sector cripto en las campañas políticas, ya que los interesados buscan moldear políticas y resultados regulatorios favorables para la industria.