El mercado de criptomonedas está experimentando una presión significativa a medida que se intensifican los conflictos macroeconómicos y las interrupciones en la liquidez global. Las amenazas arancelarias entre EE. UU. y la UE sobre la soberanía de Groenlandia, aunque suavizadas por Trump, han contribuido a la volatilidad del mercado. Simultáneamente, el aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro de EE. UU. y Japón está ejerciendo presión a la baja sobre los activos de riesgo globales, incluidas las criptomonedas, debido al aumento de las tasas de interés y las restricciones de liquidez. Bitcoin, a menudo visto como un activo refugio, ha sido duramente afectado, reflejando su dependencia de la liquidez en dólares estadounidenses. La caída actual del mercado se atribuye a una reevaluación temporal en medio de la incertidumbre macroeconómica, más que a un deterioro sistémico. El aumento sincronizado de los rendimientos del Tesoro señala un cambio en las condiciones financieras globales, impactando activos de alta volatilidad como las criptomonedas. A pesar de la caída, el mercado cripto no está colapsando, sino que está pasando por un proceso de reevaluación influenciado por choques externos.