El mercado de criptomonedas experimentó una fuerte caída en el primer trimestre de 2026, con el precio de Bitcoin desplomándose desde aproximadamente 93,000 dólares hasta el rango de 63,000 dólares, marcando una disminución del 38%. Esta caída fue parte de una venta masiva más amplia del mercado impulsada por tensiones geopolíticas, proteccionismo comercial y políticas monetarias inconsistentes. Las altcoins sufrieron aún más, con muchos tokens perdiendo entre el 60% y el 80% de su valor desde los máximos del ciclo. Las agresivas políticas arancelarias y acciones militares contra Irán de la administración Trump aumentaron los riesgos geopolíticos, afectando a los activos de riesgo a nivel global. La narrativa de Bitcoin como "oro digital" no se mantuvo como un refugio seguro, comportándose en cambio como un activo de riesgo de alta beta. Mientras tanto, el mercado de altcoins luchó con la falta de nuevos flujos de capital y apoyo fundamental, lo que llevó a una regresión prolongada en el valor. La rápida evolución de las tecnologías de IA continúa remodelando la intersección entre tecnología y finanzas, introduciendo nuevas variables para el desarrollo futuro de la industria.