En 2025, la industria de los juegos criptográficos enfrenta importantes desafíos regulatorios regionales, afectando aproximadamente al 11% de los jugadores globales de blockchain. Aunque la tecnología blockchain promete juegos sin fronteras, las prohibiciones y restricciones regionales obligan a los desarrolladores a centrarse en la localización y el cumplimiento normativo. Las reglas MiCA de la Unión Europea, implementadas en 2025, ofrecen directrices más claras pero aumentan los costos de cumplimiento, en contraste con el panorama regulatorio fragmentado en Estados Unidos y las políticas restrictivas en China. Los desarrolladores se están adaptando modificando las características del juego para cumplir con las regulaciones locales, como la clasificación de tokens y la integración de KYC. Esta adaptación es costosa y favorece a las empresas más grandes con recursos legales. Los jugadores en mercados permisivos disfrutan de todas las funcionalidades del juego, mientras que aquellos en regiones restringidas enfrentan acceso limitado. El mercado global de juegos blockchain, valorado en 13 mil millones de dólares en 2024, se proyecta que alcance los 301.53 mil millones de dólares para 2030, pero las disparidades regionales continúan moldeando su crecimiento.