El uso de tarjetas de criptomonedas se ha disparado un 500 % desde septiembre de 2024, con un gasto mensual que alcanza los 600 millones de dólares, lo que indica un cambio hacia la adopción generalizada. Este aumento se debe en gran medida a los pagos con stablecoins, con Visa procesando casi el 90 % del volumen de transacciones. Las asociaciones estratégicas del gigante de pagos con empresas de infraestructura de criptomonedas han facilitado este crecimiento, permitiendo una integración más rápida de los canales de pago con stablecoins. Modelos innovadores de incentivos, como las tarjetas de crédito respaldadas por criptomonedas de Jupiter Global que ofrecen entre un 4 % y un 10 % de reembolso, han impulsado aún más esta tendencia, resultando en un aumento del 660 % en el gasto mensual en abril. Además, la adopción institucional se está expandiendo a nivel mundial, con iniciativas como las tarjetas de crédito con recompensas en criptomonedas del Grupo SBI en Japón, que integran las monedas digitales en el gasto cotidiano. Esta evolución marca un cambio significativo en el papel de las stablecoins, posicionándolas como elementos fundamentales en las finanzas globales en lugar de simples activos especulativos.