Brian Armstrong, CEO de Coinbase, ha destacado el potencial de los países que adoptan la criptomoneda y la tokenización para experimentar un crecimiento económico significativo. Armstrong sostiene que los activos digitales y la infraestructura tokenizada podrían modernizar los sistemas financieros, mejorar la formación de capital y ampliar el acceso a la inversión. Esta perspectiva se alinea con los desarrollos regulatorios en Europa, donde el marco de Mercados en Criptoactivos (MiCA) está fomentando la confianza institucional, y en Estados Unidos, donde un cambio en la postura regulatoria podría desbloquear beneficios similares. La tokenización y las stablecoins son cada vez más vistas como herramientas para modernizar las operaciones financieras, con pilotos en vivo que están pasando a integraciones de grado de producción. El lanzamiento por parte de Société Générale de su stablecoin en euros, EURCV, en el XRP Ledger ejemplifica cómo los bancos regulados utilizan la infraestructura de cadenas públicas. Estos desarrollos buscan agilizar la emisión y los flujos de trabajo posteriores a la negociación, potencialmente reduciendo los tiempos de liquidación y ampliando el acceso al mercado, especialmente en regiones con poca bancarización. Sin embargo, la adopción de la criptomoneda y la tokenización no está exenta de riesgos. Los estudios indican que el uso generalizado de criptomonedas en países con instituciones débiles podría socavar la política monetaria y aumentar la volatilidad. A pesar de estos desafíos, el potencial de las criptomonedas para impulsar el crecimiento económico sigue siendo significativo, condicionado a la claridad regulatoria y la adopción institucional.