La próxima implementación de CRS 2.0 en 2026 está destinada a impactar significativamente la industria de las criptomonedas. Esta nueva versión fortalece los procedimientos de diligencia debida y la verificación de identidad fiscal, incorporando activos digitales como las monedas digitales de bancos centrales y productos específicos de dinero electrónico en el marco de reporte. Esta medida busca cerrar las brechas regulatorias en la era de las finanzas digitales y mejorar la transparencia fiscal internacional. Bajo CRS 2.0, los proveedores de servicios de dinero electrónico y entidades similares estarán obligados a realizar diligencia debida y reportar la información de los usuarios, marcando un cambio en las obligaciones de cumplimiento. Las jurisdicciones están actualmente actualizando la legislación local y las medidas para alinearse con estos nuevos estándares.