El Índice de Precios al Consumidor (IPC) subyacente aumentó un 2,6% interanual, ligeramente por debajo del 2,7% anticipado. Esta tasa de inflación más baja de lo esperado sugiere que la inflación subyacente se mantiene contenida, lo que brinda a la Reserva Federal flexibilidad en sus decisiones de política monetaria. Las cifras de inflación moderadas se consideran favorables para los activos de riesgo, que a menudo se benefician de una postura de política más acomodaticia.