El cobre está emergiendo como un elemento crucial en la expansión de la infraestructura de IA, a medida que crece la demanda de electricidad para alimentar los sistemas de IA. El mercado se ha centrado en gran medida en las GPU, los centros de datos y la energía nuclear, pero el cobre sigue siendo un material clave que sustenta estos desarrollos. Empresas como Freeport-McMoRan, Southern Copper y Teck Resources están posicionadas para beneficiarse de la creciente importancia estratégica del cobre debido a su significativa exposición y capacidades de producción. La electrificación y la expansión de la red necesarias para apoyar las necesidades energéticas de la IA también dependen en gran medida del cobre. Empresas como Quanta Services y Eaton son fundamentales para esta expansión, proporcionando infraestructura esencial y soluciones de gestión energética. Además, el control global del suministro por parte de grandes actores como BHP Group y Rio Tinto destaca el valor estratégico a largo plazo del cobre. A medida que avanza la tecnología de IA, se espera que la demanda de cobre aumente, presentando oportunidades para los inversores tanto en la producción upstream como en el desarrollo downstream de la red. La cuestión sigue siendo si centrarse en el poder de fijación de precios en la producción de cobre o en la visibilidad en la expansión de la red a medida que continúan creciendo las demandas eléctricas de la IA.