Los precios del cobre se dispararon hasta un récord de 14,125 dólares por tonelada métrica el 29 de enero, impulsados por fuertes expectativas de demanda y un dólar estadounidense más débil. El contrato de cobre a tres meses de referencia en la Bolsa de Metales de Londres subió un 7.9% durante las horas de negociación asiáticas, marcando la mayor ganancia en un solo día en años. Los especuladores ampliaron sus posiciones de compra, anticipando un aumento del gasto global en centros de datos, robótica e infraestructura energética. Analistas, incluido Neil Welsh de Britannia Global Markets, señalaron que el comercio especulativo agresivo impulsó el aumento de precios, a pesar de las advertencias de que los precios altos podrían reducir la demanda física de los consumidores industriales. El índice del dólar estadounidense más débil, acercándose a un mínimo de varios años, apoyó aún más los precios de los metales al hacer que las materias primas denominadas en dólares fueran más baratas para los compradores internacionales.