El posible fracaso del sector de las criptomonedas podría conducir a un futuro dominado por una IA centralizada, lo que representa riesgos significativos para la diversidad tecnológica y la libertad. Las criptomonedas se consideran una defensa crucial contra el autoritarismo digital. La verdadera preocupación radica en la capa de aplicaciones, donde el desarrollo de numerosas aplicaciones puede carecer de significado social. El mayor riesgo no son las fallas técnicas o los hackeos, sino la posibilidad de que la tecnología descentralizada se utilice únicamente para fines triviales en lugar de contribuciones significativas a la sociedad.