Las materias primas se han convertido en la fuerza dominante en el volumen del mercado, representando el 83% o 83 mil millones de dólares, impulsadas en gran medida por la cobertura institucional contra posibles interrupciones en los precios del petróleo y las incertidumbres macroeconómicas más amplias. Esta participación significativa subraya el uso estratégico de las materias primas para la gestión de riesgos en tiempos volátiles. Los fondos cotizados en bolsa (ETFs) y las acciones también contribuyen al mercado, representando el 9,7% y el 9,2% del volumen, respectivamente. La composición del mercado destaca su papel en proporcionar acceso a la exposición de activos del mundo real, especialmente cuando las bolsas tradicionales están cerradas, ofreciendo a los inversores una vía crucial para la diversificación y la mitigación del riesgo.