CoinShares ha evaluado el riesgo de vulnerabilidad cuántica de Bitcoin, concluyendo que es manejable y no representa una amenaza inmediata. El análisis destaca que aproximadamente 1.7 millones de BTC en direcciones P2PK, alrededor del 8% del suministro total, son los principalmente afectados. Sin embargo, el impacto general en el mercado es limitado, ya que las direcciones modernas de Bitcoin (P2PKH/P2SH) ocultan las claves públicas antes de gastar, reduciendo el riesgo cuántico a corto plazo. El informe indica que descifrar la clave secp256k1 de Bitcoin es prácticamente imposible en un año, requiriendo un aumento significativo en los qubits lógicos, y que está al menos a una década de ser factible. CoinShares sugiere que la vulnerabilidad cuántica es un desafío de ingeniería a largo plazo, aconsejando a los inversores institucionales centrarse en soluciones a largo plazo en lugar de preocupaciones inmediatas.