Coinbase ha revisado su política de trabajo remoto tras intentos de personal de TI norcoreano de explotarla para acceder a sistemas sensibles. El CEO Brian Armstrong anunció que ahora todos los empleados deben viajar a Estados Unidos para recibir capacitación presencial de incorporación. Los empleados que trabajan con sistemas sensibles deben ser ciudadanos estadounidenses y someterse a una verificación de huellas dactilares. La empresa está colaborando con las fuerzas del orden para contrarrestar estas amenazas y mejorar las medidas de seguridad interna. Coinbase también ha ampliado su equipo de atención al cliente en Estados Unidos y ha establecido una nueva instalación en Carolina del Norte para fortalecer la ciberseguridad. Los empleados que se descubra que filtran información sensible enfrentan graves repercusiones legales.