El CEO de Coinbase, Brian Armstrong, ha pronosticado un futuro en el que la criptomoneda se convierta en una parte integral de la vida diaria, utilizada incluso por sus críticos sin que ellos sean conscientes de ello. Armstrong imagina que la tecnología blockchain se convierta en la infraestructura invisible detrás de las interacciones digitales cotidianas, como los pagos y la verificación de identidad, de manera similar a cómo los protocolos de internet operan hoy en día sin ser percibidos. Esta predicción está respaldada por avances en la escalabilidad de blockchain, la claridad regulatoria y la adopción institucional. Tecnologías como las soluciones de escalado de capa 2 y las pruebas de conocimiento cero están reduciendo los costos y tiempos de transacción, mientras que los marcos regulatorios en regiones como la UE y Estados Unidos están creando entornos más seguros para la integración de criptomonedas. Armstrong sugiere que, a medida que estos desarrollos progresen, el enfoque cambiará de la naturaleza especulativa de las criptomonedas a sus aplicaciones basadas en la utilidad, lo que finalmente llevará a su uso fluido e inconsciente en las actividades diarias.