El CEO de Coinbase, Brian Armstrong, ha criticado el enfoque de Estados Unidos hacia los rendimientos de las stablecoins, sugiriendo que el país está "perdiendo de vista lo esencial por detalles menores". Armstrong sostiene que, aunque las recompensas en stablecoins no afectan significativamente las prácticas de préstamo, juegan un papel crucial en determinar la competitividad de las stablecoins estadounidenses en el mercado global. Sus comentarios resaltan las preocupaciones continuas sobre cómo las políticas regulatorias podrían obstaculizar el crecimiento y la adopción de las stablecoins en Estados Unidos.