Coinbase y Robinhood, dos importantes empresas fintech, reportaron ganancias que no alcanzaron las expectativas, pero ambas están trazando caminos hacia convertirse en super aplicaciones financieras. Coinbase reportó una pérdida neta de 667 millones de dólares en el cuarto trimestre de 2025, debido en gran parte a pérdidas no realizadas en tenencias e inversiones en criptomonedas. Sin embargo, sus ingresos por suscripciones y servicios aumentaron a 2.8 mil millones de dólares en 2025, lo que indica un cambio estratégico más allá del comercio tradicional de criptomonedas. La adquisición de Deribit por parte de Coinbase y sus asociaciones con grandes bancos subrayan su ambición de convertirse en un actor clave de infraestructura en el sector financiero. Robinhood, a pesar de una caída en los ingresos atribuida a menores volúmenes de comercio de criptomonedas, vio un aumento del 27% en sus ingresos promedio por usuario año tras año. El mercado de predicciones de la compañía, lanzado hace menos de un año, se ha convertido en su línea de negocio de más rápido crecimiento, generando 300 millones de dólares en ingresos anualizados. Robinhood también se está expandiendo hacia la banca y los mercados privados, con el objetivo de capturar una parte de la transferencia intergeneracional de riqueza de 100 billones de dólares. Ambas compañías convergen en una visión de servicios financieros integrales, con los mercados de predicciones y la tokenización como arenas competitivas clave.