La Bolsa Mercantil de Chicago (CME) ha presentado una demanda contra su regulador, la Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos (CFTC), impugnando la clasificación de los contratos perpetuos de Bitcoin. La disputa legal se centra en si estos contratos deben clasificarse como swaps o futuros, una distinción que conlleva importantes implicaciones regulatorias. Esta demanda se produce en un contexto regulatorio más amplio influenciado por el entorno legal posterior a Chevron, que podría afectar la forma en que los tribunales interpretan las decisiones de las agencias. El resultado de este caso podría tener efectos de gran alcance en el comercio y la regulación de los derivados de criptomonedas.