Una interrupción significativa en Cloudflare, un proveedor líder de infraestructura web, afectó a una gran parte de internet, impactando a las principales plataformas de criptomonedas. Este incidente subraya la dependencia continua de las tecnologías Web3 en la infraestructura tradicional Web2. La interrupción, que afectó a numerosos servicios a nivel mundial, sirve como un recordatorio contundente de las vulnerabilidades inherentes al ecosistema digital actual, donde las plataformas descentralizadas aún dependen en gran medida de servicios centralizados para su funcionamiento.