La Ley CLARITY, una pieza fundamental de legislación que determina si los activos digitales están bajo la jurisdicción de la SEC o la CFTC, sigue estancada en el Senado de los Estados Unidos, creando importantes desafíos de cumplimiento para las empresas. Aprobada por la Cámara hace un año, la demora de la Ley se ha convertido ahora en un problema de gobernanza y gestión de riesgos, ya que las empresas luchan con la incertidumbre regulatoria que afecta los programas de cumplimiento y la gestión de riesgos empresariales. La Ley, que regula todo el mercado de activos digitales, contrasta con la Ley GENIUS que regula las stablecoins y que ya ha sido promulgada. La demora del Senado, agravada por recientes desarrollos políticos y disputas internas, deja a las empresas en un limbo, incapaces de establecer marcos de cumplimiento estables. Con el calendario legislativo del Senado ajustado y la dinámica política en cambio, el futuro de la Ley sigue siendo incierto, afectando la forma en que se regulan los activos digitales en los EE. UU.