CICC ha aconsejado a los inversores aumentar su exposición a acciones y oro como cobertura contra posibles riesgos de inflación. La recomendación sigue a las previsiones de aumentos compensatorios en los datos del IPC de EE. UU. para diciembre de 2025, enero de 2026 y abril de 2026. CICC sugiere que una inflación estadounidense más fuerte de lo esperado podría llevar a la Reserva Federal a ralentizar los recortes de las tasas de interés, lo que endurecería la liquidez global y generaría incertidumbre para las principales clases de activos. Para enfrentar estos posibles desafíos, CICC recomienda aumentar las asignaciones a materias primas, acciones, oro y bonos del Tesoro de EE. UU., especialmente durante las caídas del mercado. Esta estrategia tiene como objetivo proteger las carteras de las presiones inflacionarias y los impactos económicos resultantes.