Las startups tecnológicas chinas, incluyendo Moonshot AI y DeepRoute.ai, están explorando la posibilidad de trasladar sus registros corporativos de vuelta a China tras consultas de la Comisión Reguladora de Valores de China sobre las estructuras de capital en el extranjero. Estas empresas están consultando con asesores legales, pero aún no han tomado decisiones finales. Mientras tanto, StepFun, desarrolladora de modelos de IA con sede en Shanghái, ha comenzado a desmantelar su estructura de capital en el extranjero para facilitar la aprobación regulatoria de una oferta pública inicial (OPI) en Hong Kong. El escrutinio regulatorio se intensificó después de que se ordenara anular la adquisición de Manus por 2 mil millones de dólares por parte de Meta, una empresa de IA fundada por emprendedores chinos. Esto ha provocado una revisión más amplia del modelo de "operaciones domésticas, incorporación en el extranjero". Desmantelar una estructura VIE es complejo, a menudo toma de seis a doce meses, e implica la recompra de capital offshore y el establecimiento de empresas conjuntas. Los analistas advierten que las restricciones integrales sobre las estructuras VIE podrían afectar gravemente la capacidad de las startups chinas para asegurar financiamiento en dólares en el extranjero.