El reciente documento político de China, conocido como Documento 42, ha separado oficialmente los tokens de Activos del Mundo Real (RWA) de las criptomonedas, indicando un enfoque regulatorio distinto para cada uno. Este movimiento se considera un desarrollo positivo para los activos RWA, aunque no está exento de desafíos. La política proporciona un marco más abierto para los RWA, que ha estado evolucionando durante la última década, pero sigue siendo incierto si esta apertura se alinea con las necesidades de los usuarios y del mercado.