El control de China sobre el 90 % de la producción de imanes de tierras raras representa una amenaza significativa para las cadenas de suministro de robótica de Estados Unidos, especialmente en la fabricación de robots humanoides. Con China poseyendo el 70 % de la minería global de tierras raras y entre el 85 y el 90 % de la capacidad de refinación, Estados Unidos enfrenta desafíos para obtener los materiales esenciales para el hardware de robótica. Esta dependencia podría ralentizar la industria robótica estadounidense si China restringe las exportaciones. El sector robótico de Estados Unidos, incluidas empresas como Boston Dynamics, depende en gran medida de proveedores chinos y japoneses para componentes críticos como actuadores y reductores. Para mitigar este riesgo, Estados Unidos debe invertir en reconstruir su ecosistema de tierras raras, enfocándose en la minería upstream, la separación midstream y la fabricación downstream de imanes. A medida que crece la demanda de robots humanoides, asegurar las cadenas de suministro nacionales de elementos de tierras raras es crucial para mantener la competitividad frente a China.